No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

Papás blogueros, bichos raros

Este blog lleva activo (es un decir) cerca de 20 meses. Y nunca ha mantenido un ritmo alto, ni regular, de publicaciones. A decir verdad, he escrito cosas que nos iban pasando según me llegaban las ganas y/o tenía tiempo para ello. Tan solo he sido puntual para ciertas entradas muy particulares, como días del padre, fiestas, eventos y esas cosas.

Tampoco he prestado mucha atención al ecosistema ni a la vasta blogosfera que existe alrededor de la maternidad. Sobre todo porque echando un vistazo rápido a la web se da uno cuenta de que la inmensa mayoría de blogs sobre hijos está formada por madres y para madres. No es malo eso, todo lo contrario; tras los pequeños, ellas son las protagonistas de todo esto. Ese nicho está cubierto de sobra, y estupendamente bien. Hay blogs espectaculares de mamás espectaculares.

Lo que me pedía el cuerpo cuando lancé este blog era (y es) otra cosa. No sé explicarlo. No sé si mi punto de vista es original, o si soy uno mas, tampoco he dedicado mucho tiempo a pensarlo. Pero en la web hay de todo. Mucho de todo. Y hace relativamente poco que he descubierto que no estoy tan solo como pensaba. También hay blogs de papás. Geeks, creativos, responsables, ocurrentes, educativos, tiernos, bromistas...
Lo que sigue siendo una realidad es que internet es un reflejo de la sociedad, y los papás blogueros somos minoría. Bichos raros, no porque seamos diferentes, sino porque somos pocos. ¿Qué interpreto de esto? Pues que el tema de la crianza de los hijos sigue siendo coto femenino, me temo. La conciliación y la corresponsabilidad familiar están aún 'en pañales', nunca mejor dicho. Como leía hace poco en un blog de otro padre en situación similar a la mía, aún hay que escuchar aquello de '¿ya te vas?' y '¡qué bien vives!' cada vez que sales del trabajo a la hora estipulada por tu reducción de jornada. Y no voy a entrar en este tema otra vez.

El principal problema que detecto es que si uno se involucra activamente en la crianza de sus hijos, asumiendo su responsabilidad, su dedicación, y renunciado por ello a parte de su vida laboral y personal, sacrificando dinero, éxito profesional y tiempo, marcándote, directamente se convierte en un 'padrazo', una especie de bicho raro, una excepción. Cuando debería ser lo más normal natural del mundo.

Aún se mantiene, y se mantendrá por mucho tiempo, el modelo de familia tradicional en gran parte de la sociedad. Y a ti te miran a la cara con una sonrisa, y te dan palmaditas en la espalda. ¿Por qué no a la madre? Hago lo que puedo por acercarme siquiera a todo lo que lleva ella para adelante. Y con todo, sin ella no sería capaz de hacer ni la mitad de lo que hago. Pero el adjetivo 'padrazo' me lo llevo yo. No, perdona, yo soy PADRE. Esta ha sido mi elección, y cada cual es libre de vivir con la suya. Pero la corresponsabilidad asumida por la crianza de los propios hijos y la apuesta por la conciliación no debería ser motivo de distinción, no debería ser una excepción. No es natural. Yo no lo veo natural.

En fin, esto es lo que me ha hecho pensar el encontrarme con otros blogs de padres, solo una minoría en la enorme blogosfera sobre la maternidad. No quiero ser reivindicativo, ni lanzar ninguna cruzada. No es lo que me pedía el cuerpo cuando lancé este blog. Este blog es, sobre todo, para mí. Y para mis peques y su madre. Va de las sensaciones y las experiencias de papá. Va de tener y guardar nuevos recuerdos.

Porque soy padre.

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Comentarios

  1. Supongo que la cosa va de quebrar un paradigma.lleva tiempo, lucha, paciencia, ganas y como en todo lo verdadero, saber muy bien xq lo haces . Y ahí está el motor de todo, el amor por tus hijos. Este es nuestro momento, el momento de la excepción en la regla .

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    1. Claro, lleva mucho tiempo y mucho trabajo de fondo. Además no creo que sea una cuestión generacional, ni que nuestros hijos vean un cambio radical. Es más un cambio social y más profundo, que llevará más tiempo. Aún veo comportamientos y mentalidades tremendos en personas mayores, pero también en chavales y chavalas de 15, 14 o incluso menos años. La educación es el camino.

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