No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

Horizontes

Un nuevo año, con todo el horizonte ahí delante. Se me acumulan las fotos, las ideas y los propósitos. Proyectos, pocos. Este blog sigue ahí, abandonado. Los viernes me asalta un sonrisa cuando veo a alguna compañera o compañero publicando sus #VDLN, pero yo sigo "mirando la vida pasar", como cantaba Olvido Gara.

Algún día sacaré una de las libretas por estrenar que hay por la Academia-Jedi, y arrancaré una nueva lista. Pero por el momento, solo tomo esbozos mentales, de esos que se deshilachan con el paso de pocos días. Lo único que me recuerda la intención de hablar de tal o cual tema son las fotos que me voy encontrando en la galería del móvil, como esta.

Este paisaje es de hace ya justo un mes, en una escapada extremeña. Un mes que ha dado para mucho. Porque la vida no se para un momento, y se acumulan los horizontes, las experiencias, los debates y las fotos. Algún día me decidiré a volver a escribir alguna línea, o quizás un post de esos improvisados de #papáñoño. No lo sé. El gusanillo aún está ahí, pero la Paradoja del #PapáBloguero sigue vigente, y el horizonte sigue siendo el mismo.

Esto también es la paternidad. A veces la música es la que ha mantenido el tipo, y últimamente son las fotos. Temporadas en las que las veinticuatro, veinticinco o veintiséis horas del día no dan para otra cosa, y la inspiración o las ganas, tampoco. Así que, por una vez, comparto aquí también estos pensamientos y esta foto con vosotros. Quizás esto me aclare el horizonte.

¡Que la Fuerza os acompañe!

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Comentarios

  1. El blog absorbe bastante y cada cierto tiempo se necesita desconectar y tener otras experiencias. Hay que secribir con libertad y cuando uno quiera, no estar sujeto a normas. El día que te sientas obligado a publicar es síntoma de obligación, algo que casa mal con el espíritu libre de los blogs. Al menos así pienso yo.
    Un saludo.

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    1. Así es. Ya son varias 'crisis' por las que he pasado. A ver si me voy animando e inspirando...

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