Viernes dando la nota #203: Dylan

Cortito y al pie. Esta semana Bob Dylan cumple 76 años. En alguna ocasión he comentado que no es de mis artistas favoritos, y tengo que confesar que me he detenido nunca a leer o interpretar sus letras, ni a empaparme de sus discos. Nunca me llamó la atención, nunca me gustó especialmente Dylan. Claro que hasta él mismo dice cosas como "Yo sólo soy Bob Dylan cuando tengo que ser Bob Dylan. La mayor parte del tiempo quiero ser yo mismo". No sé si será la voz, o el estilo, no sé si será la época... "Yo no tengo una voz bonita. Yo no sé cantar bonito, y además no quiero". Al menos la actitud la tiene. Creo que de las canciones que le conozco –reconozco que no son muchas– me quedo con la historia tremenda de Hurricane Carter.

Seguramente muchos conoceréis y os gustarán temazos como el Blowin' in the wind, Forever young, Don't think twice it's all right, Mr. Tambourine Man, y tantas otras. Son himnos, canciones históricos, obras maestras. Pero no sé porqué,…

Maestra Jedi

Muchas veces os he nombrado a la Maestra-Jedi, pero este es un blog que el realidad gira en torno a los padawanes, mis mellizos, a mi día a día con ellos, su crianza, y mis experiencias como padre. Es un blog de padre, de #papabloguero. Y hay ocasiones –muchas en realidad, aunque menos de las que debería– en las que pienso que esto es un poco injusto. Porque como también he dicho en más de una oportunidad, ella es el motor de todo esto: del blog, de mi día a día con los mellizos, su crianza, y mis experiencias como padre. El motor como digo, es ella, la maestra. Mi Maestra-Jedi.

Maestra en todo. Tengo muy claro que mi vida no sería la misma sin ella, pero esa es una perogrullada, por supuesto. Podría decir tantas cosas que me ha enseñado y me enseña, cada día. Me enseña a ser padre, y me enseña a ser hombre. Pero es mucho más que todo eso. Es el beso al sentarnos juntos a la mesa. Es ese whatsapp preguntando cómo estás, después de haber pasado una noche terrible de colecho forzoso. Y preguntando si los padawanes han entrado contentos en el cole esa mañana. Es decirle a Luke, o a Leia, que se ponga al otro lado, que ahí es donde se sienta papi, a su lado. Es hacer planes, preguntando o sin preguntar, pero siempre contando conmigo. Es rascarle la espalda, o el brazo, justo donde me señala, en vez de rascarse ella misma. Y a veces sin que haga falta que me señale. Es rascarle la espalda y el pelo durante media hora, o mas. El tiempo que haga falta. Es compartir el mismo espacio del sofá, la misma manta, la misma mesa camilla. Es muchas cosas, muchos detalles y huellas, de esas que no ves, pero sabes que están ahí. Y si no están, las buscas, las necesitas.

Gracias, Mamen (@lapsicomami)
por cederme esta imagen ;)
No voy a contar cómo es ella, las cosas de las que es capaz, todo lo que hace y todo lo que consigue. Ni lo buena madre que es, lo que la adoran nuestros pequeños, ni lo feliz que me hace a mí, ni lo trabajadora, graciosa, alegre, competente, deslumbrante e inteligente que es. Ni cómo brilla, cómo ilumina nuestra vida. Ni lo preciosa que es. 
Sólo lo inmensamente afortunado que me siento, la inmensa suerte (por triplicado) que tengo. Y que ojalá consiga hacer que se sienta orgullosa. Que se sienta feliz, satisfecha y orgullosa de estar conmigo. [citado de aquí] 
Maestra para todo. Capaz de hacer brillar nuestras caras, las de los pequeños y la mía. Capaz de dar color a cualquier tarde gris. Me enseñó a dejarles comer como quieran, me enseña a tener paciencia, a intentar no gritar. Me enseñó a que no hace falta jugar a poli bueno poli malo. A peinar a la pequeña Leia. A cantarles una nana, heredada de su infancia. Y ya no quieren escuchar otra que no sea "La feria, teo tin, teo tan...". Me enseñó que a veces basta un impulso para vivir en otro lugar, una nueva casa, y que los miedos no le llevan a uno a ninguna parte. Me enseñó a viajar. Y que viajar es un regalo que atesoras, una aventura que hay que vivir. Volvería con ella a donde fuera, a Japón, al desierto, a la Luna.

Pero tiene que ser con ella.


Muchas veces hablo de mis pequeños padawanes, pero yo también sigo aprendiendo, también soy un padawan, adiestrándome. Y no encuentro una mejor Maestra-Jedi.

¡Que la Fuerza os acompañe!
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Comentarios

  1. Que bonito!!! Me has emocionado! Que gran fuerza esta llamada AMOR!

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  2. Madre mía qué bonito! O_o No sólo que sientas todo eso sino que puedas expresarlo así. Cuando lo lea flipará!

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    1. Bueno, eso espero. Las cosas así mejor decirlas y ya está ;)
      Gracias!

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  3. ¡Precioso homenaje a tu maestra jedi! me encanta todo lo que le has dicho y como lo has expresado.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias! Me vais a ruborizar. La cuestión es que las cosas que salen de dentro, son siempre más fluidas, y mejor escribirlas cuando a uno le salen. ;)
      Me alegro de que te guste!

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    1. Joe, me vais a ruborizar. Gracias, compañero, tú sí que eres un maestro ;)

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  5. Precioso, una muestra de amor en toda regla. La Maestra tiene que estar más ancha que pancha.
    Precioso en serio, a veces un refuerzo positivo de tu pareja es el mejor regalo.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias! Más que un regalo, este post es una deuda, una que acumulo cada día con ella, porque es poco todo lo que os diga! ;)

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  6. OOh! muy chulo!!se te ve agradecido con la vida!! Bonita forma de expresar lo que sientes... de vez en cuando soltar esas cosillas hace bien a todos!! :D

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    1. Bueno, era de justicia, y ya tenía ganas de hablar de estas cosas y de cómo lo siento ;)
      Saludos

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