No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.


Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

Carpe diem, Papi

El sábado pasado estrenábamos el mes de junio con la primera visita de la temporada a Isla Mágica, un parque temático de Sevilla al que solemos ir. Los planes se tuercen a veces, y la Maestra-Jedi no podía venir, pero después de haberlo hablado, imposible dejar a los peques sin ir al parque. Sobre todo sabiendo que había atracciones nuevas que estaban locos por estrenar.

Al final resultó un día genial; Los tres disfrutamos, reímos, trepamos, saltamos, chillamos, acabamos empapados, agotados y felices... Solo nos faltó poder haberlo disfrutado con la Maestra-Jedi. En el perfil de Instagram podéis ver las fotos del día. Pero esta imagen en particular que acompaña el post va aparte, por una buena razón. En realidad dos.

La primera. Esta atracción es 'El Tren del Potosí', una mini montaña rusa para peques. Y es la favorita de mis padawanes desde que la probaron hace ya unos años. Es imposible irnos del parque sin que nos montemos al menos un par de veces. Y creedme que se conocen todas las atracciones en las que pueden montar. Pero 'El Tren del Potosí' es innegociable. Para ellos, lo más mágico de toda Isla Mágica.

La segunda razón es uno de esos 'reality bites' que te da el día a día con los peques, una lección más que aprendo, en esta ocasión, de mi pequeña Ana. Una anécdota que en realidad da para mucho más, porque es un tema con mucho fondo, pero me voy a ceñir a contarla tal cual ocurrió. Como siempre, me siento tras ellos en el vagón, para controlarlos y hacerles fotos. Los estaba grabando en vídeo durante una vuelta, captando sus reacciones, sus gritos y sus risas descontroladas. Y en un momento de pausa, Ana se gira gritando de risa, y me dice:

— ¿Estás grabando un vídeo, Papi? 😂
— ¡Síííí!!!
— ¡Bieeeen!!! Pero ya apaga el móvil.
— ... [bajo la cámara y apago]
— ¡Y DISFRUTA DEL MOMENTO, PAPI!!! 😅
— ...

Y 'El Tren del Potosí' dio otra vuelta más...

¡Que la Fuerza os acompañe!

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Comentarios

  1. A veces nos sorprenden ¿verdad?, a mi cangrejito me da grandes lecciones a menudo.

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    1. Constantemente. Son los que mejor conocen y dominan la simpleza de la felicidad, y la felicidad de la simpleza.

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