No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa . Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya . Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta . Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta . Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis. Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos

¡Charcos de barro!

Quien más y quien menos habréis visto miles alguna vez a Peppa Pig con su juego favorito: saltar en los charcos de barro, o los muddy puddles, como dicen mis padawanes, que aún no habían descubierto ese pequeño placer. De hecho, ni siquiera habían tenido la oportunidad de estrenar sus botas de agua. Hoy el día ha amanecido lluvioso, y tocaba ir al 'cole' con las amigas de Educarte, así que me quedé allí con los peques. Pero a media mañana ya lucía el sol, y se agradecía, así que, botas puestas, y a pasear todos.
Al principio evitaban los charcos, como si no fueran camino transitable. Aun sabiendo que para los peques no hay camino que valga, hacen camino al correr. Pero al darse cuenta de que podían pisarlos sin problema, se han desatado. La pequeña Leia, como siempre, más comedida. Pero Luke no ha parado de saltar y reír como loco. Creo incluso que es la primera vez que salta a conciencia con los dos pies. No hace falta que os diga que han acabado perdidos. Pantalones, jerseys, chaquetones... Pero, ¿qué más da? Lo han pasado genial. Lo hemos pasado genial.
El nuevo compañero del cole, el pequeño Nuco, también andaba por allí brincando con los pequeños y correteando entre las piernas. Es un cachorro y no para de jugar, como un niño más. No he podido evitar pensar en este genial viral vídeo que anda por internet hace un tiempo. Un niño pequeño, su perro, y un charco de barro. De lo más tierno y entrañable que puedes encontrarte por la red.



¡A ver quién nos dice que no pisemos los charcos!

Comentarios

  1. ¡Bonito video! Los perros son los mejores amigos de los niños, siempre buscan que el niño este protegido. Pero tu mascota también necesita que la cuides de la mejor forma, para ello hay que darle la mejor alimentación posible, con productos de alta calidad.

    ResponderEliminar
  2. La convivencia entre niños y perros, especialmente con schnauzer, puede ser una experiencia enriquecedora y beneficiosa para ambas partes. Los schnauzer son conocidos por su naturaleza amigable, leal y juguetona, lo que los convierte en compañeros ideales para los niños.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario