No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

"What can Sunny speak?"

Desde hace ya algunos meses, gran parte de los juegos y cuentos que compartimos con Luke y Leia son en inglés. Tan pequeños como son, aún es pronto para que hablen, no dicen más que tres o cuatro palabras. La última que el pequeño ha incorporado a su escaso repertorio es una especie de 'ah-ssias' [gracias]. Cada vez que le damos algo, o él nos da a nosotros, se lo repetimos y él empieza con el 'efecto loro'. Al menos cambia el 'pa-pá!' y el 'ta-tá!' durante un rato.

Nosotros no somos lo que se dice bilingües. Si acaso nos defendemos mínimamente, sobre todo la madre, que tiene el First Certificate ese. Cuando salimos al extranjero ella es la que mejor se entiende y se hace entender, aunque yo tampoco es que esté en Babia. Y desde hace ya algún tiempo las series que seguimos intentamos verlas en versión original subtitulada (como debe ser).

El caso es que por iniciativa de la madre, desde hace ya unos meses Luke y Leia, antes incluso de cumplir su primer año, están asistiendo una vez por semana a unas clases de inglés para bebés, impartidos por Helen Doron English. Vienen acompañados de unos CDs y unos libros para repetir en casa las canciones y los juegos con los que aprenden los pequeños, más por reiteración y empape que otra cosa. La verdad es que es una actividad grata y divertida. Tanto es así que después de cenar se han acostumbrado a irse a la cama con la cantinela del gato Sunny, sobre todo Leia. "Sunny is tired... OWAAaaa... Sunny goes to sleep... Good night, Sunny! ZZZzzz...". Hasta hacen el gesto de bostezar y dicen adiós con la mano antes de que los metamos en sus camas. Y en ocasiones cuando aparece un gato en la tele, la pequeña suelta un 'cat', suponemos que identificándolo con el famoso Sunny The Cat de los cuentos que leemos con ellos.



Hemos hecho un pequeño grupito de niños, todos pequeños, que cantan, bailan canciones, palmean, juegan con peluches de animales, dibujos y láminas, y con sus madres (y algún padre). Todo en inglés. Siendo por la tarde, yo casi no he podido asistir más que 6 ó 7 veces, pero cuando me ha sido posible, la verdad es que uno lo pasa genial con los enanos. Los pequeños no se enteran de casi nada. Tampoco se enterarían de mucho más aunque las clases fuera en castellano, pero lo pasan bien, y poco a poco se van quedando con el cante. Al menos se hacen al oído, van acostumbrándose al inglés. Y Leia ha formado un pequeño club de fans, encabezado por la seño, Stephanie, todos se ríen con ella, aunque aún no hable, con sus salidas, sus gestos y sus caras. Es muy graciosa cuando está simpática.

"Sunny is tired... Sunny goes to sleep... Good bye, Sunny!" :D

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