No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

Un día [en construcción]

El post de hoy va a ser un poco especial. Especial porque no sé a qué hora lo publicaré, ni qué contenido final tendrá. Lo iré escribiendo a lo largo del día, en los ratitos que vaya teniendo, así que posiblemente lo tendré listo por la noche, o después de acostar a los peques, en prime time.

Antecedentes: Es final de curso, y la mamá de las criaturas, como se dedica a esto de la enseñanza, hoy tendrá una jornada intensiva de trabajo. Más aún de lo habitual. Evaluaciones, entregas de notas, comida, claustros, fiesta de fin de curso... La pobre no parará en todo el día.

Yo, por mi parte, no descanso en toda la semana. Y cuando digo toda, estoy hablando de lunes a domingo. Menos mal que puedo gastar una especie de día de libre asignación que tenemos en la empresa, por aquello de trabajar los festivos y domingos. La prensa es así. Hoy estaré todo el día solo, al cargo de los peques.

Primera parada: Son las 9:00. Luke y Leia ya están charlando en sus cunas desde hace un rato. La mamá hace un par de horas que se fue al instituto. Primeros cambios, desayuno y listos para la batalla.

Segunda parada: Son las 10:48. Ya henos tenido nuestra ración matutina de galletas, de llantos (espero), de CDs de inglés y de juego... ¡Y no son ni las 11! Ya han empezado a recurrir a los juguetes 'sonoros', incluida la muñeca diabólica bilingüe. A recoger la cocina y preparar el paseo al parque.
Tercera parada: Son las 12:15. ¡Como se nota que ya no hay clases! En el parque hay que hacer cola para el tobogán y los columpios. Aun así, son mayoría (aplastante) de mamás y abuelos. De nuevo soy el único papá aquí jugando con los peques. Leia y Luke están un poco asustados, no están acostumbrados a tener tanta gente en 'su' parque.

Cuarta parada: Son las 15:10. Después de pelearme con ellos y con la comida, que con este calor el apetito se escapa por la ventana —menos mal que están de buen año—, por fin se han quedado tranquilos echando una siesta. Y por fin puedo tomarme una horita de descanso. Hoy toca siesta cortita, porque la agenda del día se complica. Los peques también tienen hoy su particular 'fin de curso'. En una hora, de nuevo a vestirlos, y meterlos en el coche. Ya os contaré. Estoy tan agotado que he pedido comida. Ahora dejadme descansar un poco...

Quinta y sexta parada: Son las 18:45. Poco después de las 4 de la tarde, y tras el berrinche por despertarlos sin la más mínima compasión de su siesta de tan sólo hora y media, ropa nueva y a la calle. Hoy es la dessórdida de curso Kdudydhsjoshxjjsnkqj slxñmuwyw


Perdón por la interrupción. Los niños, ya sabéis... [ejem, ejem...]

Cómo os iba contando, hoy es la despedida del curso de inglés para bebés a los que llevamos a los peque desde hace como un año, en el centro de Helen Doron. Así que no podíamos faltar. Globos, canciones, palmas, bailes, fotos, diplomas. Se lo han pasado pipa. Luke estaba especialmente acelerado, y ha flipado con una especie de tubo por el que pasaban cantando. El resto de madres se han quedado pasmadas cuando han visto pasar riendo también a Leia, porque según me cuentan, hasta ahora nunca había querido hacerlo, y hoy ha sido una fiesta. 
Ya son las 19:15. Estamos de vuelta en casa, merendados, y quemando suelo. Acabo de descubrir que han asaltado la estantería de libros que tenemos en el pasillo, así que voy a hacer control de daños y a poner un poco de orden.

Séptima parada: Son las 21.35. Después de merendar, más juegos, más carreras y más risas. Tras la fiesta con los amiguetes del inglés, están de muy buen humor. Pero ya iba siendo la hora del baño, así que a lidiar con otro berrinche —no quieren dejar de jugar— y perseguir a Luke corriendo en pelotilla picada por el pasillo. Al final, lo de siempre; otra fiesta en la bañera. Debe ser tan novedad para ellos que esté yo en lugar de su madre bañándolos como para mi, así que más juegos, salpicaduras y medio cuarto de baño encharcado.

Menos mal que son unos benditos para irse a la cama. Después de cenar (más bien perseguirme mientras les preparo la cena, no soy capaz de organizarme tan bien como la madre) se van a dormir. O al menos esa es la intención. No ponen pegas esta vez, pero aún se quedan 'charlando' de nuevo en sus cunas.

Espero que ésta sea la última parada/actualización...

[POST  TERMINADO :D ]

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