No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

A de Avión

El día 3 mis pequeños padawanes cumplieron 20 meses. Y hoy van a estrenarse en el aire, van a volar en avión por primera vez. Vamos a pasar dos días en Londres, muy poco tiempo, pero el suficiente para ver cómo llevamos eso de viajar con los peques.

Va a ser una prueba. Para ellos y para nosotros. No sabemos cómo van a portarse metidos en el avión las más de dos horas que dura el vuelo (más los traslados), entre tanta gente, y tan apiñados. El destino es lo suficientemente lejano como para desconectar nosotros, y lo suficientemente se cercano como para que el viaje no se les haga demasiado largo. Y nosotros no sabemos cómo vamos a llevar la experiencia. Queremos ponernos a prueba.

Siempre nos gustó viajar. Me he prometido a mí mismo (iluso) que algún día volveríamos a ir a Japón. Dudo que lo cumpla, pero la intención está ahí. Y desde que tenemos a los peques nos resistimos a perder el hábito de hacer la maleta, liarnos la manta a la cabeza y lanzarnos a ver mundo, a vivir experiencias y a conocer y aprender cosas distintas, lugares distintos.

El año pasado Luke y Leia eran muy pequeños, y aun así los metimos en el coche y fuimos desde Sevilla a Santiago de Compostela, atravesando Portugal en la ida y España en la vuelta. Se portaron genial, y llevaron los kilómetros como campeones.

Este año les toca una experiencia nueva. Ya tienen 20 meses, y llegó el momento de ver cómo es eso de volar. Pero lo primero es hacer las maletas.

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