No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

El spot de Pavofrío

Opinión

No, no voy a poner el vídeo del anuncio en cuestión, ni a enlazarlo –al corto que plagia, sí–. Sé de sobra que lo habéis visto. De eso se trataba –y trata, y tratará–, es la esencia del marketing; que lo veamos todos, un millón de veces. Y conseguir vender un producto. Ya sea con spots denigrantes mostrando modelos sensuales en ropa interior –y que van dirigidos a las mujeres vendiendo ese modelo de mujer–, con señoras de dudoso y repateante acento andaluz amas de su cocina con sobres de pollo precocinado, o con aromas para que legión de chicas caiga rendida a tus pies de alfeñique. O aunque recurras al feminismo. Están vendiendo lonchas de pavo light.
Resulta un retrato en el que muchísimas mujeres en este país pueden verse reflejadas. Incluso creo que más del 66% que cita el spot. Normalizan y visibilizan perfiles que normalmente no aparecen en campañas publicitarias. Lo aplaudo. Punto ganado: llamar la atención, generar debate, dar voz y poner nombre al problema: el estrés, la presión social, los estereotipos, la invisibilización de los cuidados,... Y diréis –con razón–; "pues a JM le ha gustado el spot". Ahora viene la parte que me chirría tanto.

Vender libertad es siempre un buen recurso. Y una vez localizado el target al que quieres dirigirte, todo es mucho más fácil. Saben a quién y cómo tienen que hacer toc toc. Cuando en tantos medios, en redes sociales, en campañas, en la calle cada vez es más visible la lucha por un nuevo modelo de mujer, por desprenderse de cargas, prejuicios y presión social, por avanzar en igualdad de oportunidades y responsabilidades, por la conciliación, por el empoderamiento y el feminismo, esta campaña se suma, y le lanza a proclamar un objetivo con el que pocas –y pocos– pueden estar en contra. Hay que ser muy descerebrado para no estar de acuerdo. Todo resumido bajo el epígrafe del estrés.

Está muy bien dar voz e imagen a la situación que viven tantas mujeres, cada día. La visibilización que tanto nombro tantas veces, el primordial primer paso. Pero al final con lo que uno se queda –recordad, es solo la visión de un hombre normal y corriente–, es con una reafirmación de los problemas, y su banalización. La sensación que el qué dirán sigue siendo una piedra en muchos tejados, la presión social para tener hijos, para ser la responsable de los cuidados, para dar la talla, para estar monísima y delgada y sana –comiendo pavo– sigue presente, como la zurrapa del café, tras haberse quejado entre amigas. Y al final sólo queda el ataque de nervios, la queja. Soluciones. ¿Qué hacemos con el estrés? ¿Con las presiones sociales? ¿Y con el techo de cristal? ¿Y con el peso del patriarcado? Vámonos a cenar, que por un día que el padre le haga la cena a las criaturas no les va a pasar nada... Y pedimos pavo, claro.

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Comentarios

  1. Qué ves al principio del anuncio? Una madre histérica a mi, la madre más estresada del mundo mundial, lo que menos me estresa son mis hijos

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    1. Esa es otra. La idea de que uno de los males de este mundo para completarse, realizarse y ser feliz son los hijos...

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  2. Pues debo ser de los pocos que no han visto el anuncio y dudo que lo vaya a ver, no me lo voy a poner y la tele me da mucha pereza verla.

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    1. Bueno, tampoco te pierdes nada, a menos que te guste el pavo light. Como spot es muuuy bueno. Pero eso, se queda en un muy buen spot. ;)

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  3. Voy a intentar explicarme. El anuncio, como anuncio, es inmenso, quien no lo ha visto es porque no enciende la televisión y ha desactivado el play automático de los vídeos en redes sociales. Objetivo comercial conseguido, viralizar el anuncio, ¿Quien no recuerda el famoso Spot de una conocida tónica? pues eso. ¿Que venden pavo light? Si. ¿Que usan clichés y tiran del cansancio de final de dia/seman/mes? También. Es lo que tienen los anuncios, aprovechan las debilidades personales para crear una necesidad, real o ficticia, eso ya es secundario, buscamos vender, bien por simpatía, mira es pavofrío una marca "feminista", o por asociación de ideas, pavo light = cero estrés. En una época en la que todo el mundo usamos una piel muy fina hay publicidad que nos va ha escocer, esto a veces se busca y todo. Que hablen, aunque sea mal, sigue siendo feedback y entra dentro del marketing. Cualquier mujer, en un momento determinado y aunque su pareja sea el mejor amo de casa o traiga la cena todos los viernes o, incluso, sea el que ha decidido conciliar, puede sentirse identificada con esta campaña. Porque todos los días no son rosas y vino, algunos tienen espinas. Junta tus dificultades con las mías y al final del día las culpas son siempre a repartir entre dos. Con eso juega esta empresa, usando clichés de éxito como no podía ser de otra manera, porque no queda bien llenar un restaurante con cajeras de supermercado, barrenderas o teleoperadoras de ventas, hasta la camarera y las empleadas del local tienen un glamouroso toque a lo MasterChef que nos habla de un target muy poco realista. No te convertirás en encargada de tu sección ni las calles se barrerán solas por mucho que te acuerdes del padre de las criaturas sobre lecho de lechuga lombarda y taquitos de jamón sin grasa. Sigo pensando, ya lo comenté en twitter, que hay publicidad bastante peor y hecha con mucho menos gusto y conocimiento que la que hace esta marca. Tomarnos en serio el largo camino que queda para conciliar es cosa nuestra, del mismo modo que es cosa nuestra advertir a nuestros niños que seguramente la madre o padre de Dora no la ha dejado sola con un mono en mitad de la selva pero que no sale porque no hace demasiadas travesuras. No le pidamos a la publicidad más de lo que es.
    Nos vemos por twitter, si no me bloqueas después de semejante "discurso"

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    1. Blockearte?? Anda ya!! ;)
      Si entiendo perfectamente tu punto de vista. Y claro que hay publicidad, márqueting y prensa que es mucho peor, machista y denigrante. El caso era dar mi pa5recer sobre este en particular precisamente por haberse viralizado como lo ha hecho, y por recibir tantísimos aplausos y apoyo por parte de tanta gente, sobre todo mujeres. Pero aparte de todo eso, totalmente de acuerdo contigo. Y es un spot cojonudo ;)
      Besos

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