No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

¡No sin su teta! ¡Ni la tuya! ¡Ni ninguna!

Esta mañana he desayunado, como tantas veces, leyendo blogs. Y hoy se me ha cortado el apetito de golpe. Cuando leáis el impresionante post que ha publicado París en su rincón lo entenderéis. Me quedo sin palabras ante casos como el suyo, y me encuentro entre la indignación, el cabreo, y el asco por la situación vergonzosa e inhumana a la que nos están arrastrando con la excusa de la estafa que sufrimos y que se empeñan en llamar crisis. Lo único que se me pasaba por la cabeza es lo duro que debe ser luchar por tu vida, pensar a todas horas del día y de la noche que el cáncer de mama puede acabar contigo, y sacar fuerzas para afrontarlo y superarlo. Y me imaginé a cualquier mujer, que habiendo pasado por eso y venciera en su lucha, tras eso se viera mutilada, amputada, un día tras otro, esperando su turno como un simple número, para recuperar su imagen, su cuerpo, un año tras otro. Porque no es solamente un pecho extirpado (o los dos), tras eso viene la lucha por recuperarse psicológicamente. Una lista de espera de 5, 6 o hasta 8 años para recuperar tu autoestima, tus fuerzas, con ese recordatorio constante en el espejo. Lo único que se me pasaba por la cabeza es que que mañana te puede pasar a ti, o a tu hija, a tu hermana, a tu mujer, o a tu madre. Así que lo mejor que puedo hacer es remitiros a su post y reproducirlo, porque es tremendo.
Estoy indignada, así que aviso, retomo mi faceta reivindicativa y me armo de valor para soltar aquí lo que me plazca, así que esto que puedas ver o leer a continuación puede herir tu sensibilidad, estás avisad@.
Soy una mujer educada, mis padres me dieron una buena educación y entre otras cosas me enseñaron a NO decir tacos o palabras malsonantes, en mi día a día no uso este tipo de palabreo, no me va, no me pega, no me veo, pero sí cuando me enfado, entonces algo se me escapa entre dientes, como unmecagonlaostia o joder, pero no más allá, en cambio, cuando escribo…me libero y si me cabreo, o me indigno o quiero que algo suene más fuerte de lo normal, entonces uso tacos o expresiones que de otra forma no oirás en mi. Pero no me provoques y no me toques las narices, que entonces no respondo.
Y todo por los recortes en sanidad… ya hablé en otra ocasión de lo mucho que estaba hasta el cogote de encontrarme situaciones IN-CREÍBLES en la sanidad pública, de todo he tenido que ver y escuchar…y tras verlo y escucharlo he tenido que JODERME Y AGUANTARME.
... (sigue leyendo)
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Tremendo.

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