No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

Usando la fibra sensible

Este vídeo publicitario lleva ya unos días dando vueltas por internet. Miles de tuits y retuits, likes en Facebook, comentarios, blogueos y reblogueos, pineos, Tumblr, YouTube, por mail, por WhatsApp... Hero Baby, con la campaña #LaLocuraDeSerPadres:



Cuando se toca la fibra sensible, el éxito está casi garantizado. En este caso, el tema de la maternidad y paternidad es recurrente, y un infalible argumento para publicistas y marcas. Lo mismo ocurre cundo se trata de otras emociones, más o menos básicas: el amor, el fútbol –las campañas que se lanzaron con la Copa del Mundo y la consecución del título por la Selección Española fueron tremendas–, la familia, las enfermedades, la navidad, la felicidad –¿por qué se me viene a la memoria algún spot de cervezas?–, o la libertad. Da que pensar lo fácil que resulta conmovernos, darnos ese pellizco en el estómago, manipularnos. Las marcas saben cómo llegarnos a lo más básico, y con dinero de por medio y grandes profesionales de esto, hacer campañas que se nos graven a fuego en la retina. Lo tienen muy fácil.

Con el tema de este spot en particular, pienso en lo que me podían llamar la atención estas campañas antes de ser padre, y lo que cambia uno cuando llegan a tu vida los hijos. Lo mismo ocurre con las películas, que los miras con ojos distintos, ojos de padre. Lo difícil que resulta ahora ver determinadas escenas con niños de por medio, o films que ya no podrías volver a ver de la misma forma –o de ninguna– y que te encogen el corazón como no lo habían hecho antes. Supongo que eso también forma parte del "comerás huevos". Supongo que somos muy fáciles de manipular y controlar.

Como ejemplo, y ejercicio de memoria, os dejo algunos otros anuncios publicitarios, más o menos recientes, que apelan al instinto maternal/paternal y a la fibra sensible que se nos desarrolla de forma incontrolada. Este también apareció hace poco tiempo, y también me parece genial. La campaña Ser padres, Coca Cola Life:



Otro spot de Coca-Cola, con motivo del Día del Padre, esta vez aprovechando un vídeo viral de un padre desesperado que intenta dormir a su pequeña: Ser papá, una razón más para ser feliz.



Spot Padres Potitos, de Nutriben. Un poco... estrambótico:



Spot de Actimel del 2012, en esta ocasión tirando más de los peques para lanzar los dardos y el mensaje hacia su objetivo. Queridos Padres:



Spot de McDonalds, de la campaña para el Día del Padre, Puedes contar conmigo:



Seguro que hay muchos más, y seguro que recordáis otros que os hayan hecho un nudo en la garganta al verlos. Hay incluso alguno japonés que no puedo ni volver a ver. Yo me he ceñido a unos pocos que se aproximen más a la figura del padre, o al menos que sean igualitarios, pero seguro que me dejo muchos olvidados. Os invito a recordarlos y usar los comentarios para recuperarlos.

Y a vosotras (y vosotros), ¿qué spot os ha gustado más? ¿Cuál os toca más la fibra sensible?

¡Que la Fuerza os acompañe!

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