No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

Dad to the bones: El día que nacieron mis mellizos

Hace unos días recibí una mención muy especial de un compañero bloguero, Papá Cangrejo, con uno de los premios de estos que nos repartimos entre amigos y blogs, pero que me hizo una especial ilusión. Según sus propias palabras: "En una blogosfera dominada mayoritariamente por mujeres, que está muy bien, hay también algunos hombres, y algunos padres, y es a estos últimos a los que va dirigido este reconocimiento. No hay compensación económica, ni fotos, ni apariciones en televisión, tan solo una modesta insignia que se puede poner en vuestros blogs".
Y no le falta razón, los padres somos minoría en la blogosfera sobre paternidad y maternidad. No se trata de ninguna competición, ni de una manida 'guerra de sexos'. Bajo mi punto de vista, es una muestra más de que la igualdad real está aún lejos de conseguirse. Que existan tan pocos blogs masculinos en comparación a la vastísima blogosfera maternal es señal representativa de que es mucho mayor el porcentaje de madres que se dedican a la crianza de sus hijos. Pero este post no es el lugar indicado para discutir este tema.

La propuesta de Papá Cangrejo es la de hacer una entrada –ésta– contando si estuvimos presentes en el parto de nuestros hijos, y qué fue lo primero que se nos pasó por la cabeza al verlos. Después podemos nombrar entre 1 y 5 papás blogueros que sigamos, y otorgarles también el premio con las mismas condiciones. Elegir ya sea a 1 o a 11 siempre es complicado, así que voy a citar a algunos con los que tengo más contacto –virtual– ya sea por Twitter o por el blog.
Yo no pude estar presente en el nacimiento de mis hijos, que vinieron mediante una cesárea. Ya teníamos prevista esta eventualidad, así que estaba suficientemente mentalizado para perdérmelo. Siendo mellizos, es algo complicado que los dos bebés estén colocados correctamente para tener un parto natural, y éste tampoco era el caso. De todos modos, fue una experiencia buena. La ginecóloga, el matrón (él se autodenominaba matrona) y el resto de personal que atendió a mi mujer fueron geniales, y yo tan sólo me perdí los 20 minutos que estuvo en quirófano. Nada más acabar, me llevaron con ellos, y directamente me pusieron en los brazos a mi hijo, mientras que la pequeña Leia estaba en brazos de su madre. Aún con la grasa y restos cubriéndolos, los llevé personalmente a la cuna térmica para sus primeras vacunas y antobióticos. Y ya no volví a separarme de ellos, en ningún momento. Incluso el segundo día, cuando los DUE se los llevaron a darles su primer baño, pude ir con ellos, y aprender cómo agarrarlos, cómo lavarlos, cómo manejarlos con seguridad y cuidado.

Lo que pensé en el momento de verlos por primera vez no lo recuerdo muy claramente. Estaba en una especie limbo, una mezcla de expectación, nerviosismo, ilusión, curiosidad, y miedo. Y de pronto, tras besar a mi mujer y sostener en brazos a Luke por primera vez, todo pasó. Todo era instinto, reflejo y plenitud. No podía apartar los ojos de ellos y de la madre, no podía dejar de sonreír. No sé muy bien cómo describir ese momento, pero supongo que lo que más certero es llamarlo felicidad inconsciente. Una semana después, escribí esto en el blog: Universos paralelos: 7 días. Es lo primero que escribí tras nacer mis hijos, y creo que aún hoy sigue siendo mi post favorito.



Ahora me toca nombrar a algunos papás blogueros y concederles este premio, pero creo que es de recibo que el primero sea el propio Papá Cangrejo, así que os invito a visitar y seguir su blog. También quiero añadir a estos blogueros:
David Lay, y su blog Y papá también. Un crack, de los primeros en publicar un directorio de papás blogueros e iniciador de Somos papás 2.0.
Oscar Costumero (aka El papá de Joan Petit) y su blog Papá y sus cosas. Un tipo genial, y actualmente promotor de los #VDLN.
Somos Padres Frikis, y su blog. Poco hay que añadir con ese nombre...
Empadrandome, y su blog, que acaba de ser padre, y está descubriendo de qué va todo esto.

También me gustaría acordarme de dos blogueros/tuiteros, que aunque aún no son papás, seguro que nos aportarán buenos post en sus blogs:
Papá enmascarado, y su blog El Papá Enmascarado. Un futuro papá friki recién llegado a la blogosfera. No sabemos si cuando nazca su 'Superbebé' seguirá con tiempo para contarnos sus aventuras.
Dr. Papá, y su blog Papá y Científico. Un investigador que espero que nos siga contando desde Alemania sus cosas y las de su niña cuando nazca. 

DAD TO THE BONES! ¡Y que la Fuerza os acompañe!

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