No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

Encías, mocos y uñas...

Hay días en los que a uno le cuesta mas irse al trabajo y dejar a los peques en casa. Hoy ha sido de los malos, de los peores hasta la fecha.
Luke y Leia están estupendamente, no han tenido hasta ahora ningún problema, ni han dado malas noches. La pequeña Leia lleva un par de días un poco quejosa. Gimotea, se revuelve más de la cuenta, y a ratos llora desconsolada.

Hace unos días, el sábado 3, cumplió los 3 meses, así que aún es muy pronto para que llegue el problema de los dientes, pero parece que las encías están empezando a darle guerra. Se lleva las manos a la boca, y saliva. Anoche no había modo de dormirla, hasta que le apliqué con el dedo unas gotas de apiretal en las encías.

O eso, o son gases. De los dos enanos es la que peor lleva el tema 'cañerías'. Algún que otro día hemos tenido que administrarle AeroRed, e incluso Eupeptina, pero la regularidad no es lo suyo...

O eso, o puede que sean los mocos. Más de una noche hemos tenido que tirar del suero y el 'sacamocos'. Los pobres lo pasan fatal con el invento, pero no queda más remedio. Es muy desagradable. Lloran a pleno pulmón, lagrimeando, y se le cae a uno el alma al suelo.

O eso, o puede que sea... Ni idea.

El limbo donde los padres a veces nos perdemos intentando averiguar qué les duele a sus pequeños es una duda sistemática con apariencia de infierno mental. Y hoy dejarlos así en casa ha sido un poco más duro...

Lo de los mocos es de las cosas que, tácitamente, nos hemos repartido. No es que a mi no me moleste poner a los peques en ese trance; sufren mucho, y lo sufro yo, aunque sea rápido y en un minuto se les haya olvidado, es horrible ver sus caras de susto, y sus llantos. Y, sinceramente, entiendo que a su madre no le guste hacerlo, así que normalmente me encargo yo.

Pero como dice mi compañero Ray, "las gallinas que entran por las que van saliendo". Ella se encarga de cortarles las uñas, algo que yo me siento completamente incapaz de hacer...

Comentarios

  1. Jajaja, me suena esa repartición de las tareas, y la necesidad de un manual para cuando lloran desconsoladamente y no sabes porqué... Pero esa es la aventura de ser padres, no? ��

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    1. Si, imagino que todo esto es muy normal, y poco o nada me puedo quejar, que mis peques están sanísimos y guapísimos... pero a mi me gusta escribir sobre ellos, para el futuro, y desahogarme. Es mi lado exhibicionista, que me puede ;)
      Besssos

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