No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

32 semanas

Llegamos. Marca psicológica. Cada semana a partir de este punto es un avance y tiempo ganado para los niños. Al menos así lo veo yo. No es que hayamos tenido algún problema con el embarazo, ni mucho menos. Hasta la fecha está yendo todos sobre ruedas.

En las charlas con las matronas, con amigos, con conocidos, siempre hemos comentado que al ser un embarazo gemelar, lo normal es que el nacimiento se nos adelante un poco (o bastante, incluso conocemos algún caso cercano de mellizas nacidas con 31+6 semanas). El temor a que sean demasiado prematuros se va esfumando con el paso de las semanas, y el alivio se va desnudando como las cebollas al quitar semana a semana las hojas del calendario.
Hoy hemos tenido una nueva sesión del curso de preparación al parto. Y como ya comenté en otra entrada, uno agradece la cercanía del personal que va a atendernos cuando llegue el momento. Hemos hecho una visita a la sala de dilatación y uno de los paritorios (de ahí los patucos verdes de la foto), y la verdad es que las instalaciones, el material, los medios, y el personal, no hacen mas que darnos confianza y tranquilidad.

Sin embargo, yo cada semana que pasa estoy mas nervioso...

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