No es por ti, es por mí...

Yo soy el que tiene prisa. Yo soy el que tiene el reloj en la cabeza. Tic Tac Tic Tac detrás de los ojos. Yo soy el se pone de los nervios si te pones la camiseta o los zapatos al revés, si no te subes la cremallera, si no te abrochas el botón. Yo soy el que quiere que salgamos ya, el que quiere que estés preparado para salir ya.

Yo soy el que se desespera porque tu hermana tarda en acabarse la leche. Porque tu hermano quiere vestirse conmigo al lado. Yo soy el que tarda un segundo de más en darme cuenta y en pedirte perdón por tirarte del pelo al hacerte la coleta. Y en darte un beso para que me perdones, aunque no haga falta. Yo soy el que olvida estas cosas. El que deja que las prisas me hagan olvidar lo que realmente tengo que hacer. Lo que necesitáis.

Yo soy el que se olvida de lo importante que es ese Pikachu, ese dinosaurio, esa tarjeta. Lo importante que es irnos al cole con ese muñeco al que agarrarse. Iluso. Yo soy el que no se para a desear de verdad buenos días. Yo soy el …

Ya tenemos las cunas

Hoy hemos montado la segunda cuna. Esta semana nos la trajeron a casa, y la verdad es que fue una sorpresa, porque no esperábamos que fuera igual que la primera.
No sé si le pasará a mucha gente, pero con la noticia de que íbamos a tener mellizos, casi todo el mundo nos decía lo mismo: 'aprovechad para adormir ahora'. Fue la frase del verano. Otros, los menos, si había confianza me decían: '¡qué ruina!', 'aprovechad lo que podáis tener prestado, o heredado'... Y la verdad es que hasta la fecha, hemos tenido que hacer alguna que otra compra importante, algunos muebles, ropita, accesorios, pero otras sin embargo las hemos recibido de amigos y familiares generosos. ¡Y tenemos muchos!

Es el caso de las cunas (las normales y las de viaje). Las dos nos las han cedido unos amigos, una cada uno. Esta semana nos trajeron la segunda. La primera cuna la teníamos desde hace unas semanas, de otra pareja, y no esperábamos que la nueva fuera a ser igual, con lo que el conjunto queda bastante bien. Ya es casualidad. Ayer además unos buenos amigos nos regalaron una canastilla, con dedicatoria muy especial de sus peques. Y también unas mantitas, hechas a mano por la madre de otra de nuestras amigas. ;) Tenemos un tesoro con todos ellos.

El espacio en el cuarto ya es otro cantar, pero es lo que tiene vivir en un piso de unos 80 metros cuadrados. Las dos cunas, una cómoda-cambiador, otro cambiador portátil, un armario, además del empotrado... La habitación destinada a los mellizos es bastante pequeña, en consonancia con el resto de la vivienda. Pero eso da para otro blog y un par de libros.

Esta mañana la hemos montado. Ya va quedando menos. Y menos espacio en casa también...

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